Viena (Parte 4)

martes, 5 de mayo de 2009

Este día nos tocaba ver un poco lo que era la Viena moderna. Nos levantamos un poco tarde ese día y decidimos ir a un Café que nos recomendaron que tenía brunchs a unos 12 euros (Welt Café), y así amortizábamos un poco el desayuno y la comida, aunque, bajo mi punto de vista, lo que tenían allí, no me parecía digno de pagar los 12 euros que soltamos, pero bueno...

Cuando acabamos nos fuimos a ver la Votivkirche, una de las iglesias más bonitas que tiene Viena. Y sí, a pesar de su tamaño y envergadura, es solo considerada como iglesia... puesto que ya hay una catedral en Viena.

(Jodidos cables...)






Después de la Votivkirche, cogimos de nuevo el tranvía en dirección a la Hundertwasserhaus (Casa de Hundertwasser), donde nos detuvimos por un momento a hacerle una foto al Colegio Húngaro que había por el camino. ¡Como nos encanta el tranvía! :D




Hasta que acabamos en la Hundertwasserhaus:


Donde hasta tienen plantados árboles en la azotea...


Y su interior, con una fuente hecha de diversos mármoles de todo el mundo, y su suelo totalmente irregular...



Y el bar que hay en su interior:





Después de visitar la Hundertwasserhaus, fuimos a ver la Kunsthaus, también del mismo hombre, Hundertwasser:









Y las tiendas que había dentro, siguiendo igualmente su canon de imagen:




Después de ver eso, volvimos a Schwedenplatz a coger el metro e irnos a ver Karl-Max-Hof en Heilingstadt, un edificio construido de un kilómetro de largo... no sé en qué sentido, pero bueno xD





En nuestra ruta turística, cogimos el tranvía a Spittelau, una planta de incineración de residuos en mitad de Viena, y para que no tuviera un gran impacto visual, pidieron a Hundertwasser que la diseñara... ¡Si es que este hombre tiene que estar en !




Cogimos el metro y cruzamos al otro lado del río bajándonos en la estación Neue Donau, dando un paseo por la ribera del río viendo a la gente tumbada en el césped, jugando, haciendo barbacoas...





Hasta que después de unos cuandos kilómetros recorridos, llegamos a la Ciudad de la ONU:





Y como había un mapa de Europa, decidimos hacer un poco el chorra...

Vinimos de Madrid...


...y estamos en Viena...


...y Karlskrona!


Después del superpaseo que nos dimos, cogimos uno de los puentes que cruzan el Danubio para volver a la parte de Viena que vivimos:




Otra de las iglesias de Viena... En serio, ¿por qué todas parecen catedrales de lo grandes que son?


Y ya por fin llegamos a Gasometer (enlace a Wikipedia inglesa), unos antiguos contenedores que se usaban para suministrar gas ciudad a Viena. Cuando la ciudad se pasó al gas natural y al carbón, dejaron de usarse; hasta que en 1995 les dieron los proyectos a cuatro arquitectos para darle un nuevo uso a las estructuras. Así, hoy en día, se han convertido en viviendas y hasta en un centro comercial.


Este edificio torcido es una residencia de estudiantes:





Como estaba empezando a anochecer, decidimos volver a casa y cenar algo, pues por la noche queríamos salir un rato y ver como eran algunos sitios de salida por Viena.

Fajitas y hamburguesas home-made.


Como se nos hizo un poco tarde, no pudimos entrar al Café Leopold en Museumsquartier, que la entrada era gratuita antes de las 22h, así que decidimos ir a otro sitio tranquilo, el Rotebar ("Bar Rojo" en aléman. Para los incutos parece un nombre cool, pero es un nombre cutre, como lo pueden ser "El Coso" en la Plaza... xDD). Sin embargo, esa noche había una actuación y exigían el pago de entrada, así que pasamos de ese bar. Como si no hubiera en Viena...


Así que al final acabamos en el Donau, el bar que cambia de decoración todos los dias con proyectores. Esa noche tenían puesto Bollywood.


Y una muestra de los baños psicodélicos de las chicas. Dice Ana que si es la primera vez que entras, y te cierran la puerta sin darte cuenta, tardas en encontrarla... xDD





Nos tomamos una copa allí y nos volvimos en el último tranvía a casa a dormir. Mañana ibamos a seguir haciendo turismo, por supuesto.

Viena (Parte 3)

domingo, 3 de mayo de 2009

El viernes 3 nos levantamos y marchamos a ver un poco más de la Viena clásica. Como el día anterior fuimos al Palacio Schönbrunn, hoy tocaba ir a ver el Palacio Belvedere, otro de los símbolos arquitectónicos de la ciudad. Lo primero que hicimos, bajar a la ópera en tranvía, y coger el que nos llevaba al palacio.

La ópera:


Y el palacio:






Una vez dimos una vuelta por allí, volvimos al centro y fuimos a Karlsplatz, el mejor punto de comunicación de la ciudad, donde se unen cuatro líneas de las seis de metro que tienen, y vimos allí la Karlskirche:




Y mientras la veía, Ana aprovechaba para tomar el buen sol que estaba haciendo...


Y justo al lado, estaba su universidad, la TU Wien:



...y volvimos a la ópera. :)


¡Y vimos el carro de Manner en ese momento!


Allí en la ópera volvimos a coger otro tranvía, y nos fuimos al Naschmarkt, un mercado que montan en la ciudad con dos pasillos principales: uno con diversos bares y chiringuitos (de sushi especialmente) que tenían bastante buena pinta; y otro, de turcos hablando italiano... xD



Y justo al lado también la Secesión, que aún sigue llevando bigote y no sabemos por qué...


Volvimos de nuevo al Ring, y fuimos a ver los museos gemelos, situados uno enfrente del otro, con la misma disposición en el interior. Como si hubieran puesto un espejo delante de uno y se viera el otro. Son el de Historia Natural y el de Historia de Arte:




¡Con un elefantito en la entrada! :D (Ojo, quemaba xDD)




Ya que estábamos allí, pues nos acercamos a ver MuseumsQuartier, donde se junta la gente y el arte moderno de la ciudad:





Salimos y seguíamos haciendo el recorrido del Ring, y pasamos por delante del Volkstheater dirección al Parlamento:


¡Oh no! ¡Demasiado tarde! La especulación urbanística del PP ya llegó aquí...






Y una fotillo de los tranvías viejos que circulan por Viena:


Y después de eso, pensábamos ir al Rathaus (Ayuntamiento), pero como nos rugían las tripas, preferimos ir al restaurante por antonomasia de Viena, el Centimeter!


Con un buen plato de Schinkenfleckerl (pasta con queso y pimienta negra):


Y dos metros de salchicha... :D


Nos pusimos las botas, y por menos de 20 euros los dos... Y después de ello, a ver al Rathaus, pero estaban montando algún acto y no se podía ver bien... :(


Hasta que nos acercamos a ver que era, ¡y resultó que había una competición de saltos freestyle de bicicleta! :D





Y después de quedarnos a ver un poco los saltos (era entrenamiento únicamente), nos volvimos a casa, pues queríamos ir por la tarde a ver el musical de Guys & Dolls, que lo estaban dando en Viena, obviamente, en alemán, del que no tengo ni puta idea, pero oye, ilusión hacía...

Y aquí llega lo mejor de todo:

Llegamos a las 18:15, un poco tarde pues las taquillas abrían a las 18:00 pero misteriosamente, todas las entradas ya habían sido vendidas. Buscábamos unas especiales que hay hasta 3€, donde puedes ver la obra completa, en lo más alto, y de pie; pero para lo que lo queríamos nosotros, nos servía. Entonces la gente nos empezó a revender sus entradas, porque les había fallado gente y no podían usarla (sí, aquí en Viena la reventa no es para sacar pasta como en España); pero las que nos ofrecían, se escapaban a nuestras posibilidades, o únicamente era una sola...

De repente, una amable acomodadora nos viene con una entrada de 22€ y nos pregunta si es nuestra, porque a alguien se le había debido caer. Le decimos que no, y nos responde que nos la quedemos igualmente, que no iba a hacer nada con ella, por lo que la cara se nos ilumino. Cambio de planes: tenemos una entrada de 22€ con la que intentar hacer trueques y al final... ¡¡Las cambiamos por dos entradas de 1,50€!! Quién quería dinero a cambio, si solo nos interesaban las entradas...



Y la posición desde donde vimos la obra:






Entretenida la obra, y muy realista. Lástima que no me enterara de la historia pero bueno... Cuando terminamos la obra, nos volvimos a casita a cenar y a dormir para el día siguiente. Quedaba más Viena por ver. :)

P.D: Pongo un video (en calidad pésima, pero bueno), para denotar mi cultura teatral de donde conozco Guys & Dolls. Cuanto daño hacen Los Simpsons...