Estocolmo (Parte 2)

lunes, 24 de noviembre de 2008

El siguiente día, como era sábado, teníamos dos opciones: o seguir haciendo turismo, o ir al "Sofo", una zona comercial de Estocolmo donde podríamos encontrar cualquier cosa básicamente. Se llama así por parecerse al barrio del "Soho" londinense. Como dijeron eso, Ana pensó que podría haber allí algún mercado sueco, así que decidimos ir en esa dirección, porque probablemente el domingo estaría cerrado si lo hubiera.

Nos levantamos más o menos prontito, con tal de estar allí a las 10. Los sábados abren un poco más tarde las tiendas, así que no queríamos ir tan pronto. Como la zona estaba bastante alejada del hostal, decidimos coger el metro para ir para allá. Estocolmo solo tiene 3 líneas: verde, roja y azul, pero tienes que tener cuidado con qué tren coges de la linea, porque llega un momento que se puede bifurcar en 2 rutas ó 3 incluso... Bueno, lo primero que hacemos es llegar a la estación y le pedimos tranquilamente 2 billetes y nos dice: son 80 coronas (8€). Si lo compráis en la tienda de fuera son 60... Y yo, ¡¿QUÉ?! ¿¿4€ un billete de metro?? ¡Gafas, que me estafas! Madre del amor hermoso... El caso es que no nos quedaba más remedio que cogerlo para llegar allí. Nos bajamos en la parada de Slussen, desde Fridhemsplan, que estaba nuestro hostal.


Las estaciones de metro son kilométricas. No me extraña, por Dios, si las entradas a la misma estación estaban superseparadas...


El Muro de las Civilizaciones. Más o menos como la Alianza de Zapatero... xDDD




Una vez llegamos allí, cogemos una salida y nos plantamos justo en la del Katarina Hiss (Ascensor Katarina), donde se pueden tener unas vistas preciosas de la ciudad:








Después seguimos el camino y nos metimos ya de lleno en una de las calles principales de la ciudad, ya que tenía mucha vida aquello. Quizá porque fuera sábado y fuera temprano, no sé. Claro que no se puede comparar con Karlskrona xD Nos metimos a un Wayne's Coffee a desayunar y luego empezamos a visitar tiendecillas. A Ana le encantaron algunas de diseño sueco que había, y reafirmó que quería decorar su casa en IKEA xDD Estuvimos mirando varias tiendas pero al fin y al cabo no encontramos algún mercado que Ana deseaba encontrar. Aún así, me compré allí unas zapatillas de estar por casa del H&M, zapatillas-botas porque me fijé que las mías ya estaban hechas polvo y mis padres me insistían en que me comprara unas botas; y un gorro, que ese día estaba haciendo un frío de mil demonios... Quería comprarme este Quiksilver con visera, pero me dijeron que iba ridículo, así que lo descarté... y me compré uno Puma negro, tradicional.



Luego, al volver por una calle más interior nos encontramos con la Cruz Roja de Estocolmo, y claro, tanta era la leyenda que hay en la de Karlskrona que era imposible no entrar ahí a ver qué podíamos encontrar. Y así pasó, que Ana vio unos utensilios de cobre, y dijo que ya tenía regalos para toda la familia en navidades xD




Debido a las pocas horas de sol que tiene Estocolmo, y a que a las 15:30 ya era de noche, pues aprovechamos esa hora para volver y volver a sentirnos estafados al coger el metro... Una vez llegamos, comimos y estuvimos toda la tarde rellenando postales para enviar. Nos hicimos unas palomitas para pasar la tarde y ver alguna serio y/o película y comprar unos billetes para hacer el día siguiente una travesía en barco por el archipiélago de Estocolmo.

Al día siguiente, teniamos que coger el barco a las 12:00, y duraba 3h, así que esa mañana poco más íbamos a hacer, y más siendo domingo. Nos levantamos, desayunamos un poco y nos fuimos al centro a buscar la zona de los embarcaderos donde salían los barcos. Era un poco más allá del Fridays donde cenamos la primera noche, así que no había problema para encontrarlo. Algunas de las cosas que podíamos ver por el camino:

Otra escultura ingeniosa...


Un teatro:


Y este creo que es uno de los edificios principales de la compañía SAS, pero no estoy naaaada seguro.


Ya, una vez nos montamos en el barco, nos empieza a nevar... :( Se empezaron a empañar los cristales sobremanera y pocas fotos pudimos sacar, pero al menos disfrutamos del viaje de 3h que hicimos. He de decir que Ana esta preocupada porque en el mapa que cogimos había dos rutas y una de ellas no volvía a Estocolmo, y se tiró todo el viaje pensando si volveríamos xD








El barco "Cenicienta", que cubre una de las rutas que salen de Estocolmo. Diría que es a Helsinki, pero el que iba a Gdynia de Karlskrona era igual de grande así que...



Y esta es una foto de lo que podíamos ver tras una hora de viaje... con toda la nieve que caía y la niebla, apenas se podía ver nada...




Ya, a la vuelta al hostal, pudimos ver un arbol decorado que tenían aquí en Estocolmo. Dudo que fuera el de navidad de la ciudad... xD


Al día siguiente, lunes, habíamos quedado para ir a hacer una compras en el IKEA, que ya que no hay ninguno cerca de Karlskrona, pues por aprovechar y comprar algunas cosas. Teníamos que coger un autobús gratuito en el centro, cerca de la Oficina de Turismo, que salían a en punto pero... tuvimos un despiste con la calle y hasta 2h después no lo pudimos coger. Pero bueno, llegamos por fin a IKEA, compramos cositas, aprovechamos para comer allí, que sabemos como es la comida y Ana quería probar una comida "típica sueca" y nos pedimos las típicas albóndigas con patatas (cocidas en vez de puré), ensalada de col y no sé si me dejo algo más. Cuando volvimos, el bus paraba justo delante de hostal, así que no tuvimos problemas ni tener que volver muy cargados con la compra desde el centro (menos mal). Como aún era un poco de día, aprovechamos para dar un poco una vuelta por el barrio en el que estábamos. Al final, todo lo que compré en Estocolmo y me pude traer a casa fue esto:


Y el último día, pues ya tampoco podíamos hacer mucha cosa. Teníamos que salir del hostal antes de las 11, así que recogimos la habitación y nos fuimos al hostal en el que Ana tenía que quedarse 2 días más, que tenía que fichar la entrada antes de las 12. Como la estación estaba de camino, pues aprovechamos y dejé las maletas en consigna, para no tener que ir paseándome con ellas todo el día por Estocolmo. Llegamos a su hostal, el City Back Packers, y la verdad es que no tenía mala pinta. Te obligaban a dejar las zapatillas justo en la entrada, costumbre típicamente sueca:


Ana fichó, dejamos sus maletas allí y nos fuimos a dar una vuelta por alguna zona del centro, para aprovechar nuestras últimas horas juntos. Queríamos ir a ver un parque en el que se podía ir a patinar sobre hielo, ya que en el hostal de Ana te dejaban patines gratis para que disfrutaras de ello, pero el viento y la lluvia impidió ir por la calle y nos tuvimos que resguardar en un centro comercial o algo a dar una vuelta porque era imposible...




Por último nos fuimos a comer a un Taco Bar, a probar este tipo de comida que nunca habíamos hecho, y aprovechamos para tomarnos nuestro último café en el Wayne's de la estación, antes de ir a coger el tren que iba hacia el aeropuerto. Ya allí nos despedimos hasta dentro de un mes que nos volviéramos a ver en España... :(

Y ya, contar como últimas curiosidades en el viaje de vuelta: el tren en el que fui era una lanzadera directa hacia el aeropuerto, alcanzando velocidades de más de 160km/h, en las que llegamos en escasos 15 minutos allí. Una vez llegué, pregunté qué era lo que tenía que hacer, ya que como soy joven, tenía que sacar el billete en una especie de máquina antes de poder facturar. Una vez lo saco llega la prueba de fuego... ¿Tendré que pagar algo más por la maleta? Porque pesa más de 20kg fijo... y efectivamente, pesaba 22 xD pero el chico que me facturó no me dijo nada. Puso una etiqueta de "pesada" y listo ^^ Subo arriba para pasar el control del arco, me quito la chaqueta, los móviles, cartera, la mochila con el portátil, la PSP y demás cargadores y paso... y cuando voy a recogerlo me paran xD Me preguntan si llevo algo en la chaqueta y le digo, pues la documentación de mi vuelo y la cámara de fotos, y me hacen sacar todo de los bolsillos y volverlo a pasar por la máquina... pero no contentos con esos, me vuelven a preguntar que qué llevo en la mochila, si llevo algún encendedor o algo; y les digo, sí, uno pequeño... y me preguntan, ¿y algún portátil? ¡Pues sí hija mía, también llevo un portátil! Sáquelo por favor...

Total, que me hizo sacar el portátil, abrirlo para ver que no llevaba nada en él (¿un poco más y me hace desmontarlo por completo o qué?) y lo vuelve a pasar tooooodo otra vez por el escáner... Uy si, soy potencialmente peligroso por llevar un portátil, un encendedor y una cámara de fotos... A partir de ahora me voy a llamar MacGyver Carrillo, no me jodas... ¬¬

Ya una vez en la sala de espera, saco el portátil y me pongo a ver How I met your mother, ya que el iPod se me rompió y hasta que llegué a casa no pude restaurarlo. Veo que el avión es completamente ridículo de lo pequeño que es, pero y qué, si para un vuelo de 50 minutos... Y así fue, 50 minutos dormido en el avión llegué a Ronneby donde Mikel me recogió en el coche y me trajo de vuelta a Minerva...

¡Dios! ¡Me cago en Correos!

domingo, 23 de noviembre de 2008

Estoy hasta los cojones las narices de enviar a mis abuelos postales y que ninguna de ellas les llegue. Polonia, Estocolmo... les llega a todo el mundo y a mis abuelos no, ¿por qué? Joder, qué rabia me da, ya que son los que más me interesa que les lleguen las postales, que sé que les haría ilusión...

Estoy hasta el gorro de Correos España. Primero, la subnormal de mi cartera en Fuenlabrada, y ahora, los inútiles de Getafe... Yo ya no sé que será lo próximo... Pero lo que sí voy a hacer es poner una reclamación via online. Ya está bien, hombre...

Estocolmo (Parte 1)

viernes, 21 de noviembre de 2008

El día 13 de Noviembre hice un viaje a Estocolmo para pasar 5 días con Ana. Ya tenía todos los billetes comprados de hace un mes al menos, ya que requería un poco la ayuda de Johanna (problemas de no ser nativo sueco xD), así que solo deseaba que llegara ese día.

Lo primero que tenía que hacer era prepararme para el viaje. Ir a Estocolmo en un bus de 9h puede ser mortal, y efectivamente, se puede decir que así fue. Lo primero que tenía que hacer era bajar a Kungsplan, donde está la "Estación Central" de buses, y como bajaba demasiado pronto (gajes de planear todo y hacerlo lo más rápido posible), fui a disfrutar de un desayuno no-Starbucks Coffee. Y digo no-Starbucks, porque hay otra compañía que es igual y me suple por completo: Wayne's Coffee. Mi capuccino y mi muffin de arándanos para empezar bien el día:



Encontré la parada exacta donde pasaba el bus y me quedé esperando hasta las 9:40 que tenía que llegar de Malmö. 9:40, 9:45, 9:50, 9:55, 10:00... y por fin se le ve aparecer. 20 minutos de retraso. Claro que si tenía que venir de Malmö, se puede llegar a entender. Me monto, y decido quedarme despierto porque en una hora, en Kalmar, tenía que hacer transbordo para ir ya dirección Estocolmo. Una vez llegamos allí, con solo 10 minutos de retraso, hacemos el cambio de bus y nos dirigimos a Estocolmo por fin...

Sin embargo, la odisea del viaje no acababa más que empezar. Tras llevar 15 minutos de viaje, el bus se para media hora en mitad de la autovía. Claro, como solo hablaban en sueco, yo no tenía ni idea de qué ocurría, así que cogí mi PSP y me puse a jugar... Tras media hora, continuamos el viaje, sin enterarme siquiera de qué había ocurrido. Para más inri, a medida que pasaba el tiempo, me iba quedando helado en el bus... Piensas, joer, estás en Suecia, estás en un bus, no sé, será normal. Hasta que en un momento del viaje, el bus se desvía de la autopista a lo que parece ser una parada de autobús, como las que habíamos ido parando anteriormente, y vemos que la gente coge el equipaje y se baja toda del autocar... Claro, yo como no tengo ni idea de sueco, los sigo. Supuse que era porque el autobús realmente estaba averiado, y tuvimos que esperar 15 minutos en la gélida Suecia a otro, hasta que vino. Una vez me monté y me senté en el asiento... ¡éste tenia calefacción! Por favor, me tiré las 4h restantes de viaje pegado al conducto por donde salía el calorcito, y durmiendo por supuesto. Me desperté un par de veces, pero no sabía ni donde estaba; hasta que más o menos a eso de las 5, me quedé despierto del todo para ver llegar Estocolmo, sumido en mitad de la noche.

Teníamos que llegar a las 17:20, y yo entrar en el hostal antes de las 18:00, ya que si no, teníamos que avisar de que llegaríamos tarde y no era plan de llamarlos 10 minutos antes. Llegué a eso de las 17:40 y pensé: Vale, ¿cómo llego? Según el hostal, se tardan 20 minutos en llegar a él, pero claro, si te conoces las calles. Opción descartada. 2ª opción: Coger el metro. ¿Dónde está el metro? Vale, paso. Justo delante tenía la opción del taxi, la única que me quedaba. Les digo que si me pueden llevar allí y me señalan un papel que pone: Viaje rápido: 140 SEK (~14€). Y le digo, si eres capaz de llevarme allí antes de 15 minutos, te pago: y me dice, vale. Me llevó en 10 xD Le pago con 200 coronas, y me devuelve un billete de 50 y una moneda de 50 öres (media corona, 5 céntimos en España), a lo que le digo: ehm... esto no son 10 coronas (1€)... y me dice: ¡uy! Lo siento. Y me dio un billete de 20 por las molestias. Vale que me puedas ver con pintas de extranjero, pero no soy gilipollas, que llevo en Suecia 4 meses...

Ya una vez en el hostal, ficho la entrada y me quedo en la habitación hasta las 9, que tenía que recoger a Ana en la estación de nuevo, que llegaba su bus del aeropuerto. A las horas que eran, intempestivas en Suecia, quería haber comprado un ramo de flores, por eso de hacer 4 años el día que nos volvíamos a ver; pero en los Seven Eleven no vendían, lástima... Llegué a la estación (a pesar de que me perdí en un momento xD), la encontré y nos vinimos de camino andando al hostal. Y sí, está a 20 minutos andando, pero cuando te conoces el camino, y sin llevar equipaje por supuesto. Una vez llegamos al hostal, dejamos sus cosas y nos pusimos a planear un poco la ruta y el viaje que íbamos a hacer al día siguiente, para tener más o menos una idea, y cuando acabamos, nos fuimos a dormir.

Ya, al día siguiente, lo primero que hicimos fue levantarnos prontito y bajar a desayunar en el hostal, que habíamos pagado ese día el desayuno, por el tema de no ir a desayunar por ahí porque no conocíamos nada de Estocolmo. El desayuno era tipo buffet y estaba genial: varios tipos de panes, embutido (pseudosalami, jamón york, varios tipos de queso...), varios tipos de yogures, cereales y muesli para combinarlos a tu manera, vegetales para hacerse alguna ensalada y/o sandwich, zumos, café... vamos, bien servidito que estaba. Lo único que eché de menos fueron los tubos de caviar, y demás sabores, pero porque es típico sueco, no porque me guste... Una vez desayunamos, cogimos las cosas y nos fuimos en dirección al centro. Lo primero que queríamos visitar era la oficina de Turismo, ya que allí seguro que nos informarían bien de los sitios. Algunas fotos que sacamos durante el camino, en el centro de Estocolmo...




Aquí la Estación Central, en obras...


Y esta es una estatua en mitad de Estocolmo, muy curiosa desde luego.





El Åhlèns, o El Corte Inglés en España... xD




Por fin llegamos a la oficina de turismo, y pedimos información que nos pudieran dar, señalándonos varios puntos en un mapa que llevábamos. Al salir, como justo al lado había un Friday's, nos acercamos a ver los precios del menú, ya que nos apetecía darnos una cena-homenaje por los 4 años cumplidos. Y antes de llegar a él, nos encontramos con esto:


No sabíamos lo que eran, hasta que nos dimos cuenta que eran figuras de personas hechas en plástico. Una especie de protesta de los ecololistos gilipollas de Grinpis de Greenpeace contra el Cambio Climático. Ana quería llevarse uno porque pensaba que eran de madera, hasta que vio que eran de plástico y se le fue la ilusión, aunque quería echarse una foto en medio:


Después de ello nos dirigimos a Gamla Stan (Zona Vieja), la isla principal de Estocolmo, donde está todo el interés turístico básicamente. Como llevábamos un planning del día anterior con horas de visita y tal, decidimos optimizar nuestra ruta. Nos adentramos por unas calles hasta llegar al primer puente de acceso a la isla, donde vimos la Ópera:




Una de las entradas a Gamla Stan:



El Stadshuset o Ayuntamiento:


Lo primero que queríamos hacer era visitar el Palacio Real, con una visitia guiada en inglés pero... resultó que no había (maldita guía de Suecia), así que decidimos mientras hacer un poco de tiempo y visitar un poco de Gamla Stan:

La catedral:




Una panorámica desde una plaza de Estocolmo:


Después de ello, nos fuimos a otra zona de Gamla Stan, a la Isla de los Caballeros, para seguir viendo cosas...






A partir de ese momento, empezó a chispear un poco, y nos volvimos al Palacio Real para ver el cambio de guardia. ¿Y quién lo hacía? El 3er Escuadrón Naval de Karlskrona :D Por desgracia, como estaba lloviendo, hicieron el cambio de guardia "corto", que duró 20 minutos.






Después de ello, empezó a llover con un poco más de intensidad, y decidimos entrar a comprar unos tickets para visitar la Cámara del Tesoro, los Apartamentos Reales y el Palacio Real en sí. 13€ los dos, por ser jóvenes y ser además ticket combinado. Como ibamos a ver todo, salía más barato. Dejamos ahí las mochilas y en ese momento fue el primer momento que nos dimos cuenta de la cruda realidad: para ir al servicio había que pagar 5 coronas... y así en cualquier parte de Estocolmo. Pagamos para que entrara Ana y estuvimos visitando aquellas zonas. Estaban muy bien y muy curiosas, sobre todo en temas de construcción, o, por ejemplo, las joyas de la corona a lo largo de los años.

A la salida, empezó a caer una gorda en Estocolmo, y como eran las tres y algo, decidimos irnos a tomar un café, no a comer, como nos recomendó Johanna. Fuimos y nos metimos en el primer restaurante que vimos, y según me ha dicho Johanna, da la casualidad que es en el que ha estado trabajando Yrsa (una amiga suya, que vive aquí en Karlskrona y estudia con ella) 3 años... xD Nos pedimos un chocolate y un capuccino y un trozo de tarta de frambuesa con crema de vainilla. ¡¡Por favor, qué buena!! Haría Karlskrona - Estocolmo andando solo por ir y disfrutar de ella otra vez. (¿Estoy loco? Ni de coña salgo a la calle con -5º... xDD).


El restaurante, bastante acogedor, la verdad:




Y una haciendo un poco el cabra...


Al salir, estaba cayendo agua como nunca había visto en Suecia, y decidimos coger el bus 3, que justo al ir antes a la Isla de los Caballeros lo habíamos visto, y pasaba justo por delante de nuestro hostal. Pero, al montarnos en él y pagar, nos llevamos la primera en la frente: No se puede comprar billetes en el bus... o se compran en la estación, o en los Seven Eleven o... ¿Será por no entretener al autobusero a vender billetes y tener dinero por si le roban? En esa medida lo veo correcto pero no me parece correcto que hagan eso, y más en una ciudad con tanto turismo... Nos dijo que no podía dejarnos subir, pero empezó a decir: "Bueeeno, es un día lluvioso, sois jóvenes, haciendo turismo... No teneís por qué saber esas cosas... La verdad es que si os dejo subir me puedo meter en un lío si me pillan...". A lo que le contestamos que no pasa nada, nos bajamos y nos volvemos andando o compramos un ticket; pero al final el chico nos dejó pasar amablemente. Entre este chico y el hombre que me encontré el dia anterior al salir del hostal preguntándome donde quería ir mientras abría un mapa, me quedé asombrado de lo amables que son aquí...

Llegamos al hostal tras empaparnos de lluvia, nos dimos una ducha y decidimos descansar un rato, porque por la noche ibamos a salir al Fridays y cenar los dos. Cuando llegamos allí, nos dicen que tenemos que esperar 20 minutos, y nos dan un aparato, que cuando está todo preparado se enciende una luz que te avisa para que vayas. A Ana le encantó este invento. Mis padres ya lo vieron en el Wayne's Coffee cuando estuvieron en Karlskrona en Agosto. Nos dijeron que nos fuéramos al bar a tomar algo mientras, y como no queríamos beber alcohol (carísimo, por supuesto), íbamos a pedirnos unos cócteles sin alcohol, pero para el tiempo que tardaron, nos fuimos sin pedir directamente a la cena. Allí, unas costillitas nos sentaron de vicio. El local estaba estupendo, con DJ propio, y una música alucinante, la verdad. Después de ello, nos fuimos al hostal andando en mitad de la noche para preparar el día siguiente. El SoFo nos esperaba...