Viena (Parte 1)

domingo, 26 de abril de 2009

La primera mañana del primer día en Viena me quedé durmiendo en la habitación, hasta eso de las 11, para poder descansar un poco de todos los viajes y paseitos que me había estado dando los días anteriores, aunque con un poco de miedo también por parte de Ana por si entraba la señora de la limpieza y me pillaba ahí, cosa que no ocurrió, por suerte. En cuanto llegó Ana, recogimos un poco la habitación y decidimos y a hacer la compra para la cena que había preparado para por la noche. Fuimos al Zielpunkt (chimpún para Sandra, muchos otros sabréis cual es en España) que estaba cerca y tenía precios baratos. :) Compramos cosas necesarias para la cenita de por la noche y volvimos a casa, que Ana quería hacer una tarta de cuajada.


El procedimiento era sencillo, se cogían las galletas enteras y se mojaban en leche para hacer un bloque debajo, una especie de masa. Lo malo, es que el paquete que tenía Ana en su casa, las tenía partidas, pues eran un poco débiles, lo que hizo que dijera que era mejor coger el paquete nuevo y usar las galletas enteras... hasta que alargó la mano a por ellas y tiró el paquete al suelo... Disaster! xD Pero el mayor problema no vino aquí, sino que al hacer la cuajada, con la leche y el cuajo, fue a verterlas al envase ¡y todas las galletas empezaron a flotar! Cuando deberían haberse quedado en el fondo... Vamos, menudo desastre de tarta. Todo el rato diciendo "Si la hago igual que Rocío"... pero se vió que no. Las fotos del después no se sacaron por mantener la dignidad de la pastelera... xDD

Ya por la tarde nos pusimos a hacer los preparativos y la cena mientras iba viniendo gente poco a poco: primero Iván; luego Clara (alemana), Erika (sueca), y más tarde, cuando ya teníamos casi todo preparado apareciero Fer, Iñigo y María. Pusimos unas patatas, aceitunas... Ana hizo sus hamburguesas caseras y un poco de pan andaluz, y yo hice dos tortillas de patata, con mi sello de calidad garantizada xD



Dos anécdotas curiosas que salieron mientras hacíamos la cena fueron ver como Fer le decía a Ana:

Fer: ¡Tía! ¡Podías haber hecho croquetas!
Ana: He hecho hamburguesas...
Fer: ¿Y eso qué tiene que ver con las croquetas?
Ana: Que ambas son caseras.

Menudo hartón a reir nos dimos en ese momento. Otro momento clave fue cuando llevé mis tortillas a la mesa, que María se me quedó mirando y de repente dijo...

María: Como mola tu camiseta de los pitufos.

Y lo que Fer, al verme la cara soltó:

Fer: Joer, pobre chico, le has destrozado. Te le quedas mirando y él pensaba que le ibas a decir que buena pinta tienen las tortillas en vez de eso...

A partir de ahí, ya nos pusimos todos a cenar y a charlar tranquilamente un rato. Al final sacamos la tarta de postre, para poder reirnos todos de a obra de ingeniería de Ana, hasta que salió la parte crítica:

Ana: Yo no sé por qué no se han quedado las galletas abajo, si lo hice todo como Rocío. Le puse las galletas, la leche, el cuajo y lo vertí...
María: ¿Y has pensado que quizá te falte... la nata?
Ana: ¡Hostias! ¡La nata! Ya decía yo que me faltaba algo...

Risas hasta casi llorar tras ese momento, pero la tarta estaba rica, especialmente después de darme cuenta que Fer me la sirvió en el plato de la tortilla de patata, con todo su saborcillo... xDD Al final, pensábamos salir al Loco esa noche, pero se nos hicieron las tantas, y al día siguiente queríamos madrugar para empezar el turismo en Viena...

Toga Party y Barbacoa en Ronneby

jueves, 23 de abril de 2009

Antes de pasar a Viena quería contar un poco lo que ha pasado por aqui desde mi llegada. Habiendo llegado el día 7 de Abril a eso del mediodía, los primeros días me quedé recogiendo la ropa de la maleta, colocándolas, haciendo las lavadoras... vamos, lo típico que hace cuando uno llega de viaje. El jueves por la noche, Johanna y Oriol llamaron a mi puerta, para ver si cenaba con ellos, ya que era Semana Santa y habían hecho una cena acorde a las fechas en las que estábamos: potatisgratang, y salmón al horno con chili. Y de postre, fresas con nata que había comprado Oriol.

Esa misma noche habíamos quedado que al día siguiente podíamos hacer un picnic en la playa que hay detrás de la universidad, y disfrutar del sol y el buen tiempo que estaba haciendo. Además, Johanna estaba contenta de poder usar la mochila de picnics que le habían regalado sus padres (sí, es MUY sueco xDD), así que nos levantamos pronto para preparar comida. Yo, básicamente, pues como la noche anterior no había llevado nada, hice una tortilla de patatas bien hermosa para compartir entre todos (soy ya todo un pr0 xD). Allí nos dirigimos Michael, Oriol, Johanna y yo, y nos encontramos con Kate y Anna.




La mochila de picnic de Johanna:


Kate y Anna volviéndose locas al ver que Michael había traido unos chocolates llamados Tiki Taki.



A eso de las 4-5 nos volvimos para casa para estudiar otro poco, aunque poco ibamos a hacer puesto que por la noche había Toga Party y teníamos que pensar algo. A ver qué se ponía uno, puesto que no había podido ir a comprar unas sábanas blancas o de lo fuera para no llevar las mías, que eran a cuadritos o de rayas... A eso de las 9:30 quedamos todos en la habitación de Oriol para ayudarnos unos a otros a ver como era el invento ese, y tras unas buenas carcajadas y ver que todo era demasiado complicado, nos salió un buen resultado:




Y para celebrarlo, abrimos una botella de vino...


...hasta que (era previsible) Oriol al abrirla, de la fuerza, le cayera el vino a Johanna en la sábana. Por suerte, pudimos apañarlo un poco para que no se viera.


¡La nueva parejita! Jejejeje.


A Imanol ya se le iba desmontando el invento y parecía un canguro... Por respeto no pondré la otra foto que le saqué xDDD


Pondría alguna foto más, pero no sé quien realmente subió. Se echa de menos a Thalia y Per en ese aspecto. ^^U Después de la fiesta, Michael, Oriol, Johanna, Imanol y yo preferimos quedarnos en el cuarto de Oriol charlando, bebiendo y fumando antes que bajar al Nivå, que necesitábamos desintoxicarnos un poco del mismo local. Así, hasta las 4 de la madrugada, donde patatas, barras de pan de ajo y roturas de vasos de plástico llenos de cava sobre el sofá de Oriol inundaron la noche de buen ambiente.

El sábado nos quedamos en casa todo el día estudiando todos, porque teníamos que entregar partes de proyectos, trabajos y no hicimos nada, pero el domingo, quedamos Johanna y yo para ir a comer juntos al centro y luego tomarnos un helado en el Glässiaren, que ya había abierto, y al cual nos acompañó Imanol. Pondría fotos, pero todavía las tiene Johanna en su cámara y no nos las ha pasado ni colgado en ningún lado...

El fin de semana siguiente, tuvimos una Barbacoa en Ronneby y decidimos ir todos para allá. Nos encontramos todos en el tren para ir a Ronneby (incluso los que no iban a ir, sorpresa), y fuimos para allá. Llegamos a Brunnspark y vimos que Ronneby, para lo pequeña que es, tiene un parque enorme y precioso...




El pequeño lago donde estuvimos:


Allí, había un sitio para hacer barbacoas y estuvimos disfrutando del buen tiempo mientras estábamos allí: haciendo la barbacoa, en el embarcadero o simplemente jugando al frisbie o tomando el sol.








He aquí un aperitivo que tomamos algunos antes de la barbacoa, pero a ver quién tenía narices a probarlo... "Watermelon Vodka", es decir, Sandía rellena de vodka. Todos pensamos que estaría rica pero... aquello sabía increiblemente a vodka y el sabor de la sandía había desaparecido directamente:



Y aquí, el episodio más fascinante de la tarde: "Como coger un frisbie que se nos ha ido al lago...".








Y ya cuando nos pusimos a comer todos. :)




Y algunos de nosotros nos fuimos antes a casa a aprovechar la tarde, porque tampoco ibamos a quedarnos en la discoteca por la noche, aprovechando a hacer más fotos por el camino antes de coger el coche.






Y una última señal graciosa que nos encontramos:


Una vez llegamos a casa, cada uno volvió a sus actividades, y así, principalmente, durante toda la semana. Estudiando. :)

Bratislava

miércoles, 22 de abril de 2009

El día 31 de abril era el día que tenía que marchar de Bruselas para ir a Bratislava y encontrarme con Ana, después de tres meses sin vernos. Nos levantamos pronto en la residencia y marchamos hasta Gare du Midi, donde tenía que coger el bus que me llevara a Charleroi. Allí dejé a Luis y me embarqué en mi 13º vuelo del Erasmus... xD Llevaba todo preparado en la maleta por si en Charleroi me la hacían medir, pero tuve la suerte de que no fue así. Esta vez, en cambio, si me pillaron la gomina y la tuve que tirar... De hecho, me registraron la maleta por completo porque se me olvidó sacar la espuma de afeitar de viaje de la bolsa de aseo y ponerla en las bolsas transparentes, pero sin ningún problema.

Luego, tras embarcar, como era el primer vuelo Bruselas - Bratislava (se abría esa línea ese día), estuvieron en la puerta de acceso a pista algunos representantes eslovacos dando algunos recuerdos, guías e información de Eslovaquia. Y una botella de vodka, por si te entraba frío o algo, digo yo... xD El vuelo en sí, el peor que he podido hacer de todos: turbulencias por todos los lados... Supongo que sería por tener que cruzar los Alpes, pero bueno. Llegué a las 15:45 y allí nos recibieron con más bolsas y regalitos. Que si una carpeta de papel, un boli, una brújula... Sin embargo, salí del aeropuerto y no estaba allí Ana para recogerme... Se fue al baño y volvió 5 minutos después de que aterrizara mi vuelo, pero bueno, pudo recogerme y volver a encontrarnos los dos. A partir de ese momento, empezaba una aventura nueva...


Después, cogimos un billete de 1€ para ir al centro de la ciudad, y nos montamos en un autobus realmente viejo... Cuanto daño ha hecho el comunismo en estos paises y cuanto les queda por avanzar. Su autobús era como los que había en Madrid hace 20 años lo menos... :S Pero bueno, una vez llegamos a la Estación Central, donde dejamos el equipaje en consigna y compramos el billete para ir en el último tren que había para ir a Viena. Bratislava se esperaba que fuera una ciudad pequeña para visitar, y empezamos a las 16:30-17:00 a andar por ella...






¡Trolebús! Como había en Polonia. :D



El Palacio presidencial de Bratislava:


Y fuimos de camino a lo más importante de Bratislava: su castillo.




La torre de la Catedral de Bratislava.



Y una vez subimos la matadora cuesta que había hacia el castillo, podíamos disfrutar de las enormes vistas que podías tener. Si la elección de las zonas de edificación de los castillos no era moco de pavo... se podía ver toda la zona nueva de la ciudad y gran parte del Danubio.



El puente moderno de Bratislava:







Una vez bajamos del castillo fuimos al caso histórico, a seguir visitando la ciudad, aunque con un poco más de prisa porque se nos estaba empezando a echar la noche...









Donde Minerva seguía en Bratislava... Solo que esta vez en forma de restaurante:













La Iglesia Azul. Nos costó un montón encontrarla, ya que era lo único que nos quedaba por ver en Bratislava...


Después de ello cogimos unas provisiones en el Tesco de Bratislava para poder llevarnos a Viena, como por ejemplo Salsa Barbacoa :D Y como teníamos que coger el tren de las 23:00, decidimos cenar allí, en algún restaurante con comida típica. Le dijeron a Ana un sitio, pero cuando fuimos a ver los precios, nos quedamos muertos... así que decidimos buscar otras opciones igual de ricas:




Después de terminar, marchamos tranquilamente hacia la estación, no sin detenernos a echar unas cuantas medidas...

De donde vine:


A donde iré...


Y la distancia hasta casa...


Una vez llegamos a la estación, recogimos la maleta, nos fuimos a la vía y cogimos el tren para llegar a Viena, con una hora de recorrido. Cuando llegamos, salimos corriendo a por el bus que nos lleva a casa y por fin pudimos descansar, no sin antes conocer a... ¡Mandy!