Tour Nórdico I: Göteborg

martes, 18 de agosto de 2009

Después de volver a Suecia y estar 3 semanas trabajando, estaba esperando a que viniera Ana por fin a Suecia, y tomarnos una especie de vacaciones y ver un poco de este maravilloso país, especialmente todas las ciudades importantes que me quedaban por ver: Göteborg, Lund y Malmö, aparte de pasar por Karlskrona y Copenhague de nuevo.

Para empezar el viaje, nos ibamos a encontrar en Göteborg. Ella cogería un avión desde Viena, y yo me cogería un tren, que ya pagué meses antes (en Suecia, cuando antes compres el billete, más barato te sale). En un principio, a las 11-12 pensábamos vernos allí, pero mi viaje fue una completa odisea. Cogí el tren a las 8:41 Bergåsa, como siempre, y tenía que ir hasta Hässleholm para hacer un transbordo y coger allí el tren hasta Göteborg. Hasta ahí bien, sin ningún problema. El problema vino cuando llegué a la estación, me voy a la vía que me corresponde y ponen que el tren va a salir con 10 minutos de retraso. Bueno, no pasa nada, ya ha ocurrido alguna vez. Cuando pasan los 10 minutos, otros 10 minutos de retraso... y así ¡hasta 3 horas! Por supuesto, esto hizo que Ana estuviera 3h sola en Göteborg, sin dinero sueco y sin comida, hasta la 15h que pude llegar allí... Mientras tanto, se pateó el caminito hasta el hostal para dejar sus maletas y así matar algo el tiempo. También compró la Göteborg Pass, una tarjeta que te permite durante 24h usar todo el transporte público que se deseara, así como dar viajes turísticos por la ciudad. Cuando logré llegar, fuimos a comer al Burger, porque se nos habían trastocado todos los planes y no nos quedaba más remedio.

Una vez comimos, fuimos de nuevo al hostal a instalarlo en la habitación. Llegamos allí en tranvía (¡tranvía!) y nos dan la habitación. Al entrar en ella vemos 4 camas (una un poco más ancha y 3 literas normales) y un sofá-cama. Éramos 5 personas. La idea era de que a lo mejor nosotros dormíamos juntos en la cama grande, pues había espacio de sobra para los dos, cuando, de repente, vemos que un tío que estaba en la habitación con nosotros, estaba en esa cama y no tenía intención de soltarla. En ese instante, la sombra del sofá-cama se cernió sobre nosotros, y decidimos ir a recepción a quejarnos: No estamos pagando un hostal para dormir en un sofá-cama... Nos cambiaron a otra habitación en la que había 2 literas y una cama de pared, y ahí nos instalamos sin problemas. Acto seguido, fuimos a dar un paseo por los parques y monumentos cercanos de la ciudad.

















Y ya, en el centro de Göteborg, unas pocas últimas fotos antes de que se fuera la luz del sol:



Después de ello cogimos y nos fuimos al hostal, pues era tarde y al día siguiente había que abandonarlo. Cuando llegamos, había una persona durmiendo en la cama que dejamos libre.

Al día siguiente, nos levantamos y fuimos a las taquillas de la estación a dejar el equipaje para cuando fuéramos a Karlskrona. Lo primero que hicimos, fue ir al centro de Göteborg a coger el Bus turístico y hacer un rápido recorrido por los mejores sitios de la ciudad. De camino, nos pasamos por Saluhallen, que es un mercado antiguo que hay en Göteborg, tal y como las galerías de alimentación que había antes en España.



Después de ver la galería, que la estaba abriendo, sí marchamos al autobús, y menos mal que fuimos con tiempo, porque la cola que se montó en un instante, fue tremenda...



Un mono hinchable gigante encima del edificio de Stena Line. ¡Waaaagh! :D







Linnéterrassen. El único edificio de madera que queda en la ciudad debido a que en el s. XIX-XX se obligó a construir casas de piedra en la ciudad, y así evitar incendios graves.


La Biblioteca Municipal:


La fuente de Neptuno:




La única iglesia católica en Göteborg. Sosa como ella sola.


Y cuando acabamos el tour, decidimos ir a Liseberg, el Parque de Atracciones más grande de Suecia, ubicado en el centro de Göteborg. Para ir allí, podíamos coger varios tranvías, pero optamos por coger el tranvía especial que hace la ruta hasta el parque:





Una vez llegamos al Parque, entramos por la patilla y sin esperar la inmensa cola, gracias a nuestro Göteborg Pass. :D





Cuando subimos arriba del todo a la atracción, ibamos a entrar tan contentos a ésta con nuestra Göteborg Pass, cuando de repente nos dicen que no podemos... Que la tarjeta solo daba acceso rápido y gratuito al parque, y que si queríamos montar, o cogíamos un bono de X viajes, o tickets sueltos o el bono para todo el día... En ese momento caimos en las colas enormes que había en unas casetas especiales dentro del parque. Así que decidimos no montarnos y seguir visitando Liseberg...




Hasta que llegamos a la primera atracción que vió Ana y decidió montarse, comprando tickets:






Toblerones de 2kg... La hostia.



¿¿Qué hace Julio Iglesias aquí??






Y aquí la gran montaña rusa de madera del Parque. ¡Buenísima por favor! Especialmente en el momento que subimos arriba y me dice Ana: Oye, pendiente del 70% (señal incluida). ¡Waaaagh! :D :D :D


También nos montamos en los rápidos con unos indeseables, pero que se jodan, que se mojaron ellos por completo y nosotros no. :D

Cuando terminamos de ver Liseberg y montarnos en un par de atracciones, decidimos ir a comer y coger el Paddan, un barco turístico por la ciudad, ésta vez por el canal de Göteborg y el puerto. Aquí llegó, sin duda alguna, lo más divertido del viaje.

Antes de entrar, hay carteles informativos que nos dicen que hoy hace mucho viento en el puerto, y que nos vamos a mojar, a la vez que nos ofrecen un poncho de plástico para ponérnoslo, por 20 SEK. El caso es que ambos dijimos que no lo necesitábamos, puesto que nuestras chaquetas eran impermeables (bueno, la mía. Ana llevaba una chaqueta de algodón y decidió no comprarlo directamente). Y empezamos el recorrido...


Los puentes eran muy bajitos y los podíamos tocar con la mano si no fuera porque estaba prohibido.


La lonja de Göteborg:



¡Gusiluz!


Y aquí el puente más bajo de todos. Tan bajo tan bajo, que nos teniamos que acoplar en el suelo porque sentados en el asiento no podíamos pasar. Eso pasaba por la marea alta que había en ese momento en el puerto.






Los astilleros:




Una Fragata:



La Ópera de Göteborg:



El Casino de Göteborg:



The Lipstick (El Pintalabios):


Y la vuelta... donde empezó ya lo serio. ¿Quién dijo que no hacía viento, y que las chaquetas eran impermeables...?




Una foto de los astilleros, donde se ve como arreglan un barco:


La lonja, a la vuelta:



Y después de acabar el Paddan, comimos, y decidimos ir a ver el Pintalabios, que arriba había una torre para ver la ciudad y era gratis con la Göteborg Pass. El problema es que llegamos a las 16:30, y cerró a las 16:00... No sabíamos que tenía horario, y nos quedamos sin verlo. :(


Acto seguido fuimos a la estación, recogimos las maletas de las taquillas y nos dispusimos a coger el tren dirección Karlskrona, desde las 18:30, llegando a las 23:15... 8€. No estuvo mal.

Para llegar, le hice a Ana un Pytt i panna que quería probar desde que le comenté un poco de la comida típica de aquí. Aunque lo adulteró un poco, le gustó. Nos acostamos pronto esa noche después de la matada del día que tuvimos, ya que al día siguiente ibamos a ver Karlskrona.

¿El fin del mundo en Karlskrona?

sábado, 15 de agosto de 2009

Desde hace dos días, llevamos sufriendo por las mañanas un ruido ensordecedor por Karlskrona, y es a causa de unos cazas que llevan sobrevolando la ciudad. No sabemos por qué es realmente, puesto que no hay una base militar aérea cerca, y dudamos que esos aviones salgan de portaaviones; aunque todo es posible realmente, dado que el puerto de Suecia está aquí... Y además, es increible a la baja altura que han volado.




Esperemos que no estén mucho tiempo más, que el ruido es jodidamente ensordecedor...

Regreso temporal a España

jueves, 13 de agosto de 2009

En Junio hice un regreso temporal a España. Básicamente para hacer exámenes, y ya de paso, ver a los amigos y la familia, para volver a rematar el verano por aquí. Esos últimos días en Karlskrona fueron bastante ajetreados, sinceramente. Terminar los exámenes prácticos de CISCO, realizar presentaciones de Cloud Computing, ir a ver al supervisor del proyecto... y encima, al día siguiente, salir para España. Todo en menos de 24h, qué agobio. Sin embargo, todo salió perfectamente y pude volverme a España con muy buen sabor de boca.

La anécdota del viaje, como siempre, el vuelo. Si no me pasa algo, no soy feliz. El día anterior, tras todo lo que tuve que hacer, me lié a hacer la maleta, trayéndome todo lo que no iba a necesitar aquí, como era ya la ropa de invierno y además... el jodido nórdico que quería que me trajera mi madre... Y así fue, meter todo en la maleta, llegar al aeropuerto y... 28,5 kilazos.



Mi cara en esos momentos no tenía desperdicio... Pregunté a cuanto salía el kilo, puesto que a lo mejor era rentable. Me dice la mujer que espere, y se pone a llamar por teléfono. Después de 10 minutos me pregunta que si voy a Barcelona o a Madrid. ¿Qué pasa, que eso influye? ¿Los catalanes es que pagan menos por eso de ser más agarraos o qué? El caso es que le digo Madrid y me dice al cabo de otros 10 minutos: 70 coronas danesas por kilo; a lo que la pregunto que o en Euros o no me entero, y me dice que a 10€/kg... ¡Y yo llevaba casi 9!



No podía dejar de reirme, a lo que la contesté que no flipara, que iba a recolocar la maleta. Me vió el equipaje de mano ¡e incluso me lo pesó! Me dijo que ni se me ocurriera meter nada más en la bolsa porque ya estaba en el límite de peso. Total, me fui a un lado donde había unos asientos, abrí la maleta y... ¡a reempaquetar! Saqué el libro que tenía y lo metí en el equipaje de mano. Como si me importar a mi lo que dijera la tipa esa. Saqué una fuente de vidrio que llevaba a mi madre y se la dejé a las señoras inglesas que había en los asientos, y empecé a colocarme ropa... Si ya de por sí llevaba una camiseta y una camisa (y el abrigo, por supuesto), me puse: 2 polos, 1 jersey, 2 sudaderas y 2 camisas... Vamos, ni el puto muñeco de Michelin estaba tan gordo como yo en ese momento. Las señoras se reían de la situación e incluso me daban ideas:

Señora 1: Oye, ¿y por qué no te pones otra camisa atada a la cintura?
Yo: Estaría bien, ¿no? Porque yo creo que ponerse 2 abrigos será demasiado...
Señora 2: Sería interesante que te pusieras en medio de la terminal y empezaras a decir: "¿Quién se lleva mi ropa por 5 libras?"
Señora 1: ¡Pero calla! ¡Qué 5 libras es muy poco!

(Y yo pensando en mi interior: ¡¡Serán roñas!!)

El caso es que logré cerrar todo, y fui de nuevo al mostrador. Me tocó irme a otro porque el primero estaba cerrado. Mientras esperaba la nueva cola, me encontré a la rancia danesa del primer mostrador. "¿Llevarás ya todo bien, no?". Me daba igual, ya no podía rebajar más e iba a pagar lo que fuera... Total, que llego al mostrador, pongo la maleta y... ¡23,5 kilos! ¡Yuju! ¡He rebajado 5 kilos así como así! A lo que me dice la chica: Uhm... 23,5kg... Venga, pasa. Etiqueta de "pesada" y adelante. ¡Toooooma! Me pregunta por el equipaje de mano, se lo enseño y me dice que es muy pesado para que entre, a lo que le digo que llevo el portátil dentro, que si quería que lo sacaba, y me dijo que entonces no pasaba nada, que siguiera adelante.

Lo peor ya había pasado.

Continué con Manu hacia dentro del Aeropuerto (viajamos en el mismo tren de vuelta a España, pero yo volaba con Spanair y él con Iberia), tomamos algo y nos fuimos hacia la puerta de embarque. Yo no me había quitado nada de la ropa por si me ponían problemas o algo. Llego a la puerta, escondo el equipaje de mano, y me dice la chica: "¿Llevas equipaje de mano?". Joder, menudo FAIL. Se lo enseño, y me dice que no puedo pasar al avión con él... o_O Coge el teléfono, empieza a llamar y me dice que no, que no puedo pasar. Le respondo que abajo no me han puesto ningún problema, que llevo el portátil dentro además, y me contesta: "¡Ah! Entonces pasa, pasa". Inútiles... Cuando entré dentro de la sala de espera, vi como toda la gente me miraba. ¡Ah! Claro. Era porque todavía iba como el puto muñeco de Michelín, y además, todos los españoles empezaron a cuchichear... Españoles tenían que ser... u_u

Ya, por fín llegué a casa, tras media hora de retraso en el avión y una madre que se mordía más que las uñas. Dispuesto a pasar 3 semanas, y volver de nuevo a Suecia. Esta vez, para acabar.

Despedida

martes, 11 de agosto de 2009

El último sábado decidimos ir a la playa, hacer un fuego, disfrutar de la puesta de sol, y ver una presentación de despedida de toda la gente que ha llenado de alegría este año.


Qué eficaces estos suecos. Te dejan la madera seca en una montaña para que la uses en las barbacoas. Así se ahorran el tener que quemarla ellos.









Y una foto final de toda la gente viendo la presentación:




El fin del Erasmus había llegado para muchos.

Cumpleaños de Gabriel

viernes, 7 de agosto de 2009

El viernes de mi último fin de semana, era el cumpleaños de Gabriel, y nos invitó a todos a su piso en el centro de Karlskrona. Supuestamente empezaba a las 21:00, y lógicamente hasta casi las 0:00 no bajó la gente de Minerva. Son los huevazos que desarrolla mucha gente xD Imanol y yo bajamos a las 22:30, porque había que cenar, obviamente, y cuando llegamos allí, el piso estaba lleno, pero de gente que no conocíamos más que quizá de vista de alguna otra cosa.

Era un piso enorme. De 6 habitaciones, pero con 2 salones de parquet increiblemente grandes. ¡Y lo que tenían que pagar era una miseria! Apenas 10000 SEK entre 6 personas... echad cuentas. Dijo Gabriel que hubo una vez que estuvo muy bien. Cuando eran 5 chicas y él... jajajaja.

Estuvimos esperando a que bajara el resto de la gente de Minerva, impacientándose algunos, preguntándonos a Imanol y a mi dónde estaban, y llamándolos incluso. Siempre decían "estamos bajando". Al final llegaron a eso de las 0:30 o así, y continuamos un poco la fiesta hasta que decidimos irnos al Nivå.







Se puede ver como iban de perjudicados algunos xD





Se nota la costumbre sueca de dejar los zapatos a la entrada, ¿verdad?

Y una última foto de cuando subimos a la residencia, a las 3:30 de la madrugada. Prácticamente de día:

Robos en Minerva


Estoy hasta los mismísimos cojones narices de los robos de comida en la residencia. Ya me han robado cuatro veces. Y lo único que se dignan a decir en Karlskronahem es que hablemos con los vecinos...

Helados, panes de ajo, pizzas... y hace dos días ¡dos cajas de pescado sin abrir!

Sabíamos que esto pasaba en el edificio A, puesto que hemos visto carteles diciendo que por favor, si querían comida, que preguntaran y se les ofrecía, antes que robar. Hemos visto como a Mikel le robaron pizzas, pollo... pero creíamos que eso era algo singular. Hasta hace una semana.

La última semana, cuando me robaron el pescado, yo ya me subía por las paredes. Antes podía más o menos pensar quién podía ser o algo. Ahora no hay ni Dios en la residencia, y sigue habiendo robos. Incluso más que antes. Ayer me comentó Serkan si sabíamos algo de unos robos ¡sorpresa! No he sido el único al que me roban. Ayer iba a hacerse unas albóndigas, fue a cogerlas y... WTF!? También le han robado un kilo de pollo recién comprado y alguna cosa más.

Por lo que se ve, existen 2 posibilidades. Por supuesto, la primera es que sea alguien de la residencia. Pero robar esa ingente (para los de la LOGSE, grande, enorme) cantidad de comida implica que si es uno solo, ha de guardarlo en su congelador o algo (algo muy estúpido por su parte); o que haya hecho alguna cena con algunas personas y requiera tal cantidad. La segunda es una que está empezando a cobrar fuerza, puesto que no hay nadie en la residencia (aunque realmente no sabemos porque hay mucha gente que no hemos visto en todo el año), es que otras personas vienen a hacer la lista de la compra a nuestra residencia. Abren los congeladores, y lo que les apetece, se lo llevan. Y es que desde hace unos meses, las ventanas están abiertas siempre. Es eso, o morir apestados en el pasillo por la mierda que cocinen los chinos.

Y ya que estuvimos hablando de los robos, me enseñó su sistema que ideó:


No sé hasta donde vamos a llegar. ¿Compraré una cadena como en Swansea, o me apunto al "método Serkan"?

1 año en Karlskrona...

martes, 4 de agosto de 2009


Hoy, 4 de Agosto de 2009, es cuando hace un año de que llegue a estas tierras.

10 meses por delante llenos de ilusión, de una nueva etapa en mi vida, en la que cuando volviera a España haría que todo fuera diferente... y así ha sido, aunque no al 100%. He conocido aquí a mucha gente interesante, grandes amigos, y por qué no decirlo, grandes enemigos. Gente a la que me gustaría visitar alguna vez en el futuro, y gente a la que no querré volver a ver en mi vida. Un año en los que has tenido que hacer tantas cosas y la vez y solo, que no hacen más que curtirte en esta vida. Quién me diría a mi que tengo que ir a hacer la compra, cocinar, poner lavadoras, limpiar el polvo y todo lo demás, y a la vez estudiar y mantener una vida social. Es difícil, pero se lleva, y puede ser divertido e interesante si todo va bien.

Claro, que no todo ha sido así. La BTH puedo decir que es el mayor error de universidad que ha podido cruzarse en mi vida. Prometía mucho cuando empezamos aquél curso de sueco (del que todavía no hemos cobrado en España, justo 1 año después ejem!), pero con el paso del tiempo y asignaturas, se da cuenta que para estar más jodido que en España, mejor no hacer nada. Tengo que entregar un Proyecto de Fin de Carrera en escasos 20 días, de los cuales mi supervisor prácticamente pasa de mi. Pero es lo normal aquí en Suecia incluso, no nos engañemos. El supervisor de Héctor está de vacaciones y ni siquiera saben cuando va a volver.

No sé. De momento todo esto es una experiencia con sabor agridulce, que espero que a partir del 8 de Septiembre, todo sean montañas de azúcar por aquí. Aunque solo me sirvan para disfrutarlas una semana más. El 16 de Septiembre, es mi vuelta de este infierno-paraiso. Las dos caras de una moneda.